Cuando trabajaba de periodista, algo que espero volver a hacer en algún momento, me mandaron a cubrir la visita de Bush a Uruguay. Entonces fui a Anchorena, con la camarita y la libretita, pronta para ver todo, con los ojos bien grandes, a pesar del rechazo a semejante porquería de persona que, para peor, era el agazajado…
Y al principio no lo pensé, pero claro, iba a estar ahí, cerquita y sacándole fotos…
Para un fotógrafo debe ser normal eso, pero para mi era mi primera vez, fue raro.
Fue una sensación rara estar tan cerca del gran h de p de estos tiempos.
Y ahí la foto que le saqué con Tabaré, cual mejores amigos, sonrientes y mansitos.
Justo miró para donde estaba yo, y disparé…



